Casa de pueblo rehabilitada con jardín, vistas a la montaña y gran potencial
Si buscas una casa con alma, historia y posibilidades, esta vivienda te sorprenderá.
Se trata de una preciosa casa de pueblo rehabilitada con muchísimo cuidado, respetando la arquitectura tradicional y conservando elementos originales que le aportan un encanto único. Una vivienda muy luminosa, situada en el centro del pueblo, pero con unas magníficas vistas despejadas a la montaña.
En el exterior dispone de un amplio jardín, perfecto para disfrutar en familia o con amigos, con una completa zona de barbacoa.
La planta principal ofrece un gran hall de entrada que da acceso a un amplio salón-cocina de concepto abierto con chimenea y un gran ventanal que inunda la estancia de luz natural. En esta misma planta encontramos tres dormitorios, un baño completo con ducha y una estancia adicional sin rehabilitar, ideal para crear un cuarto dormitorio, un segundo baño, un despacho o una zona de trabajo.
En la primera planta hay un amplio dormitorio, un gran balcón con preciosas vistas y un espacio preparado para instalar un baño.
El desván, actualmente diáfano, ofrece la posibilidad de habilitar una o dos habitaciones más e incluso otro baño, aumentando considerablemente la superficie útil de la vivienda.
La planta baja conserva toda la esencia de la casa original, con una gran bodega, las antiguas cuadras y una cocina tradicional con su histórica hornera, un espacio con muchísimo carácter y múltiples posibilidades de rehabilitación.
Una casa que combina el encanto de la arquitectura tradicional con las comodidades actuales y que todavía ofrece un enorme potencial de ampliación. Ideal como vivienda habitual, segunda residencia o incluso como alojamiento turístico o casa rural.
Características destacadas:
Casa de pueblo rehabilitada con mucho encanto.
Amplio jardín con zona de barbacoa.
Gran salón-cocina con chimenea.
4 dormitorios (con posibilidad de ampliar hasta 6 o 7).
Espacios preparados para varios baños adicionales.
Gran bodega con antiguas cuadras y cocina tradicional con hornera.
Muy luminosa.
Fantásticas vistas a la montaña.
Ubicación céntrica en un entorno tranquilo.
Grandes posibilidades de ampliación y personalización.
Una oportunidad para disfrutar de una vivienda única, donde tradición, naturaleza y amplitud se unen en un entorno privilegiado.